différance

Diferimientos, 2013

           Composición en bucle de pantallas múltiples de vídeo

             Tiempo variable

             Proyección sobre pared 2,30 x 3,10 m

Esta pieza forma parte de una serie de imágenes obtenidas por cámaras web que graban y emiten su señal durante 24 horas en "tiempo real". Esto nos permite acceder a espacios de todo el mundo y –supuestamente– en el mismo momento en el que la acción está ocurriendo.

Las imágenes así obtenidas son, en realidad, capas y capas de imágenes, dados los muchos filtros que se superponen: la cámara, el cristal, su orientación, la meteorología, polvo, insectos, distorsión, la pantalla del ordenador que la reproduce duplicada, la intención del que la colocó, nuestra propia mirada... y así se multiplican los filtros, poniendo de manifiesto que no hay nada más lejos que lo real.

El tiempo no es absoluto –como postula y demuestra Einstein–, y ya no tiene sentido decir que dos cosas “ocurren a la vez”. Podemos decir que yo veo dos sucesos ocurrir a un tiempo, pero no es posible concluir mucho más. Lo que es "simultáneo" en un sistema de referencia no lo es en el otro; no tenemos una sola medida para eso que llamamos "simultaneidad" de los acontecimientos.

Paradójicamente, en vez de obtener imágenes reales y auténticas, obtengo siempre imágenes desfasadas y cargadas de aura –en el sentido que le dio W. Benjamin.

De la misma manera que no existe un origen único y simple de las cosas, aún menos existe la imagen primera, ¿cuál es la imagen real, cuál la auténtica?; la imagen originaria –siempre ausente– se construye de otras muchas, diversas y divergentes.

 

Se puede hablar, por tanto, de la falta del origen, o de lo que J. Derrida define como différance. La diferancia o diferiencia, el diferimiento y desfase que ocupa el lugar del origen o realidad primigenia. Lo que hay es una huella, la cual es siempre un resto o vestigio, que siempre se construye a partir de lo que ya no está.

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